Desde el 1 de abril tu Lone Star Card ya no paga dulces ni bebidas azucaradas. Las familias están leyendo etiquetas como nunca antes — pero el problema es que las opciones saludables cuestan más. Te explicamos qué cambió, qué todavía puedes comprar, y cómo estirar tu presupuesto.

¿Qué Cambió el 1 de Abril?

El gobernador Greg Abbott firmó la SB 379, que prohíbe usar beneficios SNAP (lo que conocemos como food stamps) a través de la Lone Star Card para comprar tres categorías de productos:

  • Dulces y golosinas — incluyendo frutas cubiertas de chocolate, yogurt o caramelo, y fruta cristalizada
  • Chicle de cualquier tipo
  • Bebidas azucaradas — cualquier bebida hecha con agua que contenga 5 gramos o más de azúcar añadida o cualquier cantidad de endulzante artificial

Según la Texas Health and Human Services Commission (hhs.texas.gov), la restricción aplica a todos los 3.5 millones de texanos que reciben beneficios SNAP.

Lo Que SÍ Puedes Comprar

No todo lo dulce está prohibido. Estas son las excepciones importantes:

  • Jugo 100% de fruta sin azúcar añadida — sigue cubierto
  • Fruta fresca, congelada o enlatada en su jugo natural — sigue cubierta
  • Leche con sabor (chocolate, fresa) — sigue cubierta si cumple estándares nutricionales
  • Agua natural y agua con gas sin endulzantes — siempre cubierta
  • Cereales — la mayoría sigue cubierta aunque contenga azúcar, siempre que no sea clasificado como "dulce"

La línea entre lo que sí y lo que no puede ser confusa. Como reportó Houston Public Media, muchas familias en Austin están "tomando un closer look a las etiquetas" por primera vez.

El Problema: Lo Saludable Cuesta Más

Aquí es donde la ley se complica. Quitar dulces y sodas del carrito suena bien para la salud. Pero las alternativas no cuestan lo mismo:

Según datos del USDA Economic Research Service, un galón de jugo de naranja 100% cuesta entre $5 y $7. Un paquete de 12 sodas costaba $4 o menos. Para una familia que recibe el beneficio promedio de $400 al mes en su Lone Star Card — según datos de la Texas Health and Human Services Commission — cada dólar cuenta.

La American Heart Association, en su informe de estadísticas de salud cardiovascular 2025, señala que las comunidades latinas en Texas tienen tasas de diabetes tipo 2 un 50% más altas que el promedio estatal. Reducir el consumo de azúcar es un objetivo de salud pública legítimo. Pero obligar a familias a cambiar su dieta sin aumentar el presupuesto para alimentos es pedirles que hagan más con menos — otra vez.

Cómo Estirar Tu Presupuesto

Organizaciones comunitarias en el Valle del Río Grande y San Antonio están compartiendo estos tips:

En la tienda:

  • Compra frutas y verduras congeladas — son más baratas que frescas y duran más
  • Los frijoles secos son la proteína más económica: una bolsa de $2 rinde para varias comidas
  • Busca las etiquetas de "100% juice" — si dice "juice drink" o "cocktail," probablemente tiene azúcar añadida
  • Las tiendas de descuento como ALDI y Fiesta tienen secciones de productos orgánicos más accesibles

Programas disponibles:

  • WIC (Women, Infants, and Children) ofrece vouchers específicos para frutas y verduras frescas — aplica por separado de SNAP
  • Double Up Food Bucks — en algunos mercados de agricultores en Texas, tu Lone Star Card vale el doble en frutas y verduras: doubleupamerica.org
  • Bancos de alimentos locales — el South Texas Food Bank y San Antonio Food Bank no requieren prueba de estatus migratorio

Lo Que Dicen los Expertos

La Dra. Amelie Ramirez, directora de Salud America! en UT Health San Antonio, ha señalado que las restricciones alimentarias sin inversión en educación nutricional y acceso a comida saludable "ponen la carga sobre las familias más vulnerables sin darles las herramientas para hacer el cambio."

Según datos del CDC publicados en el National Health Interview Survey, el 45% de adultos hispanos en Texas no tiene acceso regular a un doctor de atención primaria. Esto significa que para muchas familias, la nutrición es la primera — y a veces única — línea de defensa contra enfermedades crónicas como la diabetes.

Un Cambio Necesario, Pero Incompleto

Nadie discute que reducir el consumo de azúcar mejora la salud. La ciencia es clara. Pero una política que restringe sin invertir — que quita opciones sin crear nuevas — es una política a medias.

Las familias tejanas ya están adaptándose. Están leyendo etiquetas, buscando alternativas, compartiendo recetas en los grupos de WhatsApp. Como siempre, la comunidad se organiza antes de que el gobierno ofrezca soluciones.

Si tienes preguntas sobre los cambios a tu Lone Star Card, llama a la línea de ayuda de Texas HHS: 2-1-1 (disponible en español, 24/7).

Esta información es educativa y no sustituye el consejo médico profesional. Consulta a tu médico para consejos sobre nutrición y manejo de condiciones crónicas como la diabetes.