La Universidad de Texas en Arlington movió su oficina dedicada a estudiantes hispanos a un departamento genérico — sin avisarle a nadie. Los estudiantes latinos de UTA están exigiendo respuestas y no se van a callar.

"No Nos Consultaron"

El viernes pasado, mientras la presidenta de UTA Jennifer Cowley organizaba su evento "Cookies with Cowley" — una de esas juntas informales donde la administración finge que está accesible — un grupo de estudiantes llegó con otra idea. Con carteles en mano, los jóvenes confrontaron directamente a la administración sobre una decisión que afecta a miles de estudiantes latinos en el campus.

¿Qué pasó? UTA decidió mover sus iniciativas de Hispanic-Serving Institution (HSI) — programas específicamente diseñados para apoyar a estudiantes hispanos — al Intercultural Student Engagement Center, un departamento genérico de "asuntos multiculturales." La decisión se tomó como parte de lo que la universidad llamó medidas para "cumplir con leyes y regulaciones."

Según reportó el Fort Worth Report, la movida se hizo sin transparencia ni consulta con la comunidad estudiantil.

Lo Que Significa Ser HSI — Y Lo Que Se Pierde

Aquí va el context que importa: UTA lleva la designación de Hispanic-Serving Institution, lo cual significa que más del 25% de sus estudiantes son hispanos. No es un título honorífico — viene con grants federales del Department of Education específicamente para apoyar el éxito académico de estudiantes latinos.

Emmanuel Hernandez, estudiante de relaciones públicas y encargado de fundraising de la Association of Mexican American Students, lo puso claro al periódico estudiantil The Shorthorn: los estudiantes no se oponen a que HSI esté bajo Student Affairs. El problema es meter a todos los grupos minoritarios bajo un solo paraguas genérico, como si las necesidades de cada comunidad fueran intercambiables.

Y tiene razón. Una oficina dedicada a estudiantes hispanos entiende las barreras específicas que enfrentan nuestros chavos — desde navegar el FAFSA cuando eres first-generation, hasta encontrar mentores que hablen tu idioma, hasta lidiar con el estrés de tener familia con estatus migratorio mixto. Eso no se resuelve con un "diversity office" genérico.

El Patrón en Todo Texas

Lo de UTA no está pasando en un vacío. Está pasando al mismo tiempo que:

La University of North Texas censuró la exhibición de un artista latino que criticaba a ICE. La UT Austin consolidó departamentos de estudios latinos, provocando protestas de estudiantes y scholars que ven sus programas desaparecer. Como reportó KUT Radio, profesores de estudios latinos marcharon en Austin a finales de marzo contra la eliminación de su departamento.

El pattern es claro: las universidades de Texas están recortando, consolidando y diluyendo los programas que específicamente sirven a la comunidad latina — justo cuando esa comunidad representa una proporción cada vez mayor de la matrícula.

La Respuesta de la Administración

La presidenta Cowley explicó que un grant del Department of Education que apoyaba engagement de estudiantes de posgrado estaba housed bajo la oficina de HSI. Como era un grant con tiempo limitado, se transfirió a la escuela de posgrado. Eso suena razonable en papel.

Pero los estudiantes no están preguntando solo por el grant. Están preguntando por el compromiso institucional. ¿Qué pasa cuando la oficina dedicada a tus necesidades se convierte en un bullet point dentro de un departamento más grande? ¿Quién aboga por ti cuando tu voz se pierde en un comité multicultural que tiene que atender a todos?

Lo Que Necesitamos Ver

Los estudiantes de UTA no están pidiendo nada radical. Están pidiendo lo que cualquier comunidad que representa más de un cuarto de la población estudiantil merece: una oficina con recursos dedicados, staff que entienda sus necesidades, y una administración que los consulte antes de tomar decisiones que los afectan directamente.

Esto importa porque para muchas familias tejanas, la universidad es el primer paso hacia algo diferente. Y cuando las instituciones que se supone que nos sirven empiezan a tratar nuestras necesidades como una casilla que marcar en vez de un compromiso real, la promesa de la educación superior se vuelve hueca.

A los estudiantes de UTA que se pararon con sus carteles frente a "Cookies with Cowley" — los vemos. Y su mensaje resuena mucho más allá de Arlington.