📲 Para compartir en WhatsApp: "¿Sabías que una ley nueva obliga a TODOS los sheriffs de Texas a trabajar con ICE? La Verdad Tejana investigó quién la escribió, quién la pagó, y por qué la gente ya no llama a la policía. Léelo."


María Elena — nombre cambiado para proteger su identidad — lleva 14 años viviendo en el condado de Harris. Paga impuestos con un ITIN. Sus tres hijos nacieron en Houston. Trabaja limpiando casas en el oeste de la ciudad desde antes de que sus vecinos supieran lo que era un "287(g) agreement."

Ahora lo saben.

Desde el 1 de enero de 2026, la ley estatal SB 8 obliga a los departamentos de sheriff de prácticamente todos los condados de Texas a firmar acuerdos con Immigration and Customs Enforcement (ICE) para participar en la aplicación de leyes federales de inmigración. El plazo final: diciembre de 2026. La consecuencia por negarse: una demanda del Fiscal General de Texas.

María Elena ya no llama a la policía cuando algo pasa en su calle. "Si me preguntan por mis papeles y yo solo quería reportar que se metieron a la casa del vecino, ¿qué hago?" nos dijo en una entrevista telefónica.

Pero esta investigación no es solo sobre María Elena. Es sobre la maquinaria detrás de la ley — una ruta financiera y política que conecta fundaciones multimillonarias en Pittsburgh, grupos de cabildeo en Washington, y el Capitolio de Austin con la placa del sheriff de tu condado.


I. Lo Que Hace SB 8 — y lo Que No Te Dicen

Senate Bill 8, aprobada el 20 de junio de 2025 durante la 89ª Legislatura de Texas, parece técnica en papel. Su texto legal habla de "acuerdos interagenciales" y "programas de cooperación." Pero el efecto práctico es profundo.

Lo que establece la ley:

Condados con más de 100,000 habitantes deben buscar y, si se les ofrece, firmar un acuerdo 287(g) con ICE. Los condados más pequeños pueden hacerlo voluntariamente. La ley creó un programa de grants estatales — de $80,000 a $140,000 según la población — para subsidiar la implementación.

Lo que esto significa en la práctica:

Oficiales del sheriff, después de un entrenamiento de cuatro semanas con ICE, pueden interrogar, arrestar y detener a personas que sospechen no tienen estatus migratorio legal. Esto puede suceder en la cárcel del condado, pero bajo el modelo "task force," también puede suceder durante patrullas callejeras.

El contexto que importa:

Según datos del Texas Immigration Law Council (TILC), Texas entró a 2026 con 299 acuerdos 287(g) activos en 186 condados. SB 8 no creó el programa — lo hizo obligatorio y universal. Antes de la ley, participar era voluntario. Ahora, no hacerlo te expone a una demanda del estado.

Según un reportaje de KERA News, defensores de inmigrantes advierten que la ley aumentará el miedo en comunidades migrantes y reducirá la cooperación con las autoridades para reportar crímenes — exactamente lo que le pasa a María Elena.


II. Seguimos el Dinero: La Cadena de Producción Legislativa

Las leyes no se escriben solas. Y en el caso de la legislación antiinmigrante en Texas, existe una cadena de producción bien documentada que va de las fundaciones al Capitolio.

Eslabón 1: Las fundaciones que financian.

La Colcom Foundation — heredera de la fortuna Mellon-Scaife — reportó en su formulario 990 de 2023 ante el IRS donaciones de $2.6 millones a FAIR, $2.7 millones a NumbersUSA Education & Research Foundation, $2.3 millones al Immigration Reform Law Institute (IRLI), y $2.1 millones al Center for Immigration Studies (CIS).

No es un año excepcional. Según datos compilados por ProPublica Nonprofit Explorer, Colcom ha canalizado más de $180 millones al movimiento antiinmigrante desde la muerte de su fundadora en 2005. Su ingreso bruto en el año fiscal más reciente fue de $64.8 millones, con activos netos de $441.5 millones.

Pero Colcom es solo la parte visible del iceberg. DonorsTrust — el fondo de donación asesorada que el Center for Media and Democracy llama "el cajero automático del dinero oscuro conservador" — distribuyó $195.3 millones en 2024 a más de 300 organizaciones de derecha, un aumento de $42.8 millones respecto a 2023. A través de DonorsTrust, donantes anónimos pueden financiar a FAIR, CIS, y docenas de grupos similares sin que su nombre aparezca en ningún registro público.

En 2024, uno de los principales beneficiarios de DonorsTrust fue America First Legal Foundation, que recibió $21.3 millones. AFL, fundada por Stephen Miller — ahora asesor senior del Presidente Trump — ha litigado agresivamente en Texas a favor de políticas de enforcement migratorio, incluyendo la defensa de la expansión del programa 287(g).

Eslabón 2: Los think tanks que diseñan.

FAIR, CIS, y NumbersUSA — las tres organizaciones fundadas por John Tanton — no solo producen reportes y estadísticas. Su brazo legal, el Immigration Reform Law Institute (IRLI), fue creado específicamente para redactar legislación modelo antiinmigrante.

En 2007, según registros del Southern Poverty Law Center (SPLC), IRLI formó una alianza con State Legislators for Legal Immigration (SLLI) para crear un paquete de "legislación modelo de desgaste" — leyes diseñadas para hacer la vida tan difícil a los inmigrantes indocumentados que se "auto-deportaran." Ese modelo legislativo se ha replicado en docenas de estados desde entonces.

El patrón es revelador: IRLI produce el lenguaje legal, FAIR provee las estadísticas y el cabildeo, NumbersUSA moviliza presión ciudadana, y CIS suministra la cobertura intelectual. Es una operación de cuatro frentes financiada por las mismas fundaciones.

Eslabón 3: Los legisladores que ejecutan.

La 89ª Legislatura de Texas produjo una avalancha de propuestas antiinmigrantes, muchas con lenguaje que refleja décadas de trabajo del Tanton network. Además de SB 8, se presentaron House Bill 354, que crearía una "Texas Border Protection Unit" con poder de arresto; House Bill 160, que prohibiría colegiatura estatal a estudiantes indocumentados; y Senate Bill 134, otra versión de cooperación obligatoria ICE-condados.

El presupuesto estatal 2026–27 incluye fondos récord para seguridad fronteriza — canalizados directamente desde Austin hacia la infraestructura que estas organizaciones han promovido durante décadas.


III. El Costo Real: Economía, Seguridad, y Confianza Rota

La pregunta que los arquitectos de SB 8 no quieren que hagas es simple: ¿cuánto le cuesta esto a Texas?

El costo económico.

Según un estudio de la Universidad de Texas en Austin publicado en septiembre de 2025, Texas es hogar de aproximadamente 1.6 millones de trabajadores indocumentados — el 8% de la fuerza laboral estatal. Un análisis del Baker Institute de Rice University encontró que los inmigrantes indocumentados representan casi el 60% de la mano de obra en construcción en Texas.

NPR reportó que líderes de la industria de la construcción en Texas advierten que las deportaciones masivas empeorarían una escasez de trabajadores que ya es crítica. Un estudio anterior del estado calculó que la ausencia de trabajadores indocumentados le costaría a Texas $17.7 mil millones en producto estatal bruto.

No es teoría. Investigadores documentaron que en áreas donde se ejecutaron deportaciones, la construcción de vivienda se contrajo porque la fuerza laboral local se redujo, los precios de vivienda subieron, y otros trabajadores — incluyendo ciudadanos americanos — también perdieron empleo porque los constructores redujeron sus proyectos.

Para una familia en San Antonio o el Valle del Río Grande que quiere comprar su primera casa, esto no es un dato abstracto. Es la diferencia entre pagar $200,000 o $250,000.

El costo de seguridad pública.

Cuando la gente no llama a la policía, los crímenes no se reportan. Cuando los crímenes no se reportan, los criminales operan con impunidad. Esto no es especulación — es la advertencia explícita de organizaciones de derechos civiles como la American Immigration Council y el Texas Immigration Law Council.

Un reporte de la organización nacional de derechos civiles Leadership Conference documentó que los programas 287(g) están asociados con menor cooperación comunitaria, perfilamiento racial, y desvío de recursos policiales de crímenes violentos hacia violaciones administrativas de inmigración.

Esto afecta a todos los texanos, no solo a los inmigrantes. Si tu vecina no reporta un robo porque tiene miedo de que pregunten por sus papeles, tu barrio entero es menos seguro.

El costo constitucional.

Hay un principio fundamental en juego que trasciende la política migratoria: ¿debe el gobierno estatal obligar a los condados a ejecutar política federal? La Décima Enmienda reserva poderes a los estados, pero tradicionalmente los sheriffs locales han tenido discreción sobre cómo asignar sus recursos limitados.

SB 8 rompe esa tradición. Y el precedente es peligroso más allá de la inmigración. Si Austin puede obligar a un sheriff a ejecutar política federal migratoria, ¿qué impide que mañana obligue a aplicar leyes federales sobre armas, regulación ambiental, o vigilancia de comunidades de fe?

Este tipo de mandato estatal es exactamente lo que organizaciones conservadoras de derechos constitucionales han combatido históricamente. Los mismos principios de soberanía local y limitación del poder estatal que defienden los constitucionalistas se violan cuando el estado obliga a los sheriffs a servir como agentes federales.

La ironía no es menor: los grupos que financiaron SB 8 se presentan como defensores de la libertad individual y el gobierno limitado. Pero lo que construyeron es una expansión masiva del poder estatal sobre las comunidades locales.


IV. La Red Más Amplia: Quién Más Está en la Mira

Lo que hace particularmente reveladora a esta red de dinero oscuro es que no se limita a una sola comunidad.

Los mismos canales financieros que producen legislación antiinmigrante también financian campañas contra otras minorías religiosas y étnicas. DonorsTrust, según registros de formularios 990 analizados por EXPOSEDbyCMD, ha canalizado millones hacia organizaciones que el SPLC clasifica como grupos de odio anti-musulmán, incluyendo el Center for Security Policy y el Middle East Forum.

ACT for America — la organización anti-musulmana más grande del país — ha trabajado conjuntamente con FAIR y CIS en campañas coordinadas, según documentación del SPLC. El fundador de la red Tanton, según sus propias correspondencias archivadas, mantenía contacto con negacionistas del Holocausto y nacionalistas blancos.

Esto no es coincidencia. Es una infraestructura ideológica coherente: las mismas fundaciones, los mismos DAFs, los mismos mecanismos fiscales que se usan para atacar a la comunidad inmigrante se usan para vigilar a comunidades de fe, financiar legislación discriminatoria, y erosionar libertades civiles para todos los americanos.

Para las familias católicas mexicano-americanas que ven con preocupación cómo el gobierno trata a sus vecinos inmigrantes, la lección es clara: la máquina que hoy apunta hacia tus primos indocumentados mañana puede apuntar hacia tu parroquia, tu organización comunitaria, o tus derechos como votante.


V. Qué Puedes Hacer

La maquinaria de dark money funciona porque opera en las sombras. La transparencia es su enemigo natural. Estas son acciones concretas que puedes tomar:

Infórmate sobre tu condado. El Texas Immigration Law Council mantiene un mapa interactivo en txilc.org/287gmap/ que muestra el estatus 287(g) de cada condado de Texas. Busca tu condado y averigua si tu sheriff ya firmó el acuerdo.

Asiste a las reuniones de tu Commissioners Court. Los presupuestos de los sheriffs se aprueban a nivel de condado. Pregunta cuánto está costando la implementación de 287(g) y qué recursos se están desviando de otros servicios.

Conoce tus derechos. Si un oficial te detiene, tienes derecho a permanecer en silencio. Tienes derecho a no firmar documentos que no entiendas. Tienes derecho a un abogado. Estos derechos constitucionales aplican sin importar tu estatus migratorio.

Comparte esta investigación. El dark money pierde poder cuando la comunidad sabe quién está detrás de las leyes que nos afectan.


Fuentes