Las iglesias de Texas se están juntando — católicas, evangélicas y protestantes — para proteger a su gente después de que el gobierno eliminó la regla que mantenía a ICE fuera de los templos. En Houston, algunas iglesias han perdido hasta el 40% de su congregación por el miedo. Esto es lo que están haciendo las comunidades de fe para responder.

La Regla Que Ya No Existe

Por décadas, existió una política federal que los agentes de inmigración conocían bien: los "lugares sensibles" — iglesias, escuelas, hospitales — estaban fuera del alcance de las operaciones de enforcement. No era ley, pero era respetada. En enero de 2025, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) revocó esa política de un plumazo.

Desde entonces, la realidad cambió para millones de familias que encontraban paz en sus templos cada domingo. Según reportes de Religion News Service, al menos una docena de personas han sido detenidas en o cerca de iglesias desde que se eliminó la protección. En Texas, donde la presión migratoria ya era intensa por la ley SB8 y los acuerdos 287(g), el impacto ha sido devastador.

Houston: Los Bancos Vacíos

En Houston, el pastor Hernán Castaños de la iglesia Ríos de Aceite ha visto algo que nunca pensó ver: bancos vacíos un domingo. "La asistencia ha caído entre un 25% y un 40%," reportó Castaños al Texas Observer. "No es que la gente perdió la fe. Es que tienen miedo de venir."

Y no es solo Ríos de Aceite. Congregaciones católicas en el East End de Houston, iglesias bautistas en el Valley, y templos pentecostales en San Antonio están reportando lo mismo: familias que prefieren quedarse en casa antes de arriesgarse a ser vistas entrando a un lugar de culto.

"Imagínate eso," dice una feligresa en Pasadena, Texas, que pidió no ser identificada. "Que ir a misa se convierta en un riesgo."

La Respuesta: Fe Unida

Pero aquí está la otra parte de la historia — la parte que nuestra comunidad conoce bien. Cuando nos presionan, nos juntamos.

En todo Texas, una red informal de iglesias está tomando forma. No es una organización con nombre bonito ni un nonprofit con grants federales. Es algo más viejo y más fuerte: solidaridad entre congregaciones.

Lo que están haciendo:

En el Valle del Río Grande, iglesias católicas han empezado a coordinar "misas rotativas" — servicios que cambian de ubicación cada semana para dificultar la vigilancia de cualquier templo específico. Los párrocos comparten schedules por WhatsApp, no por redes sociales.

En San Antonio, la Archdiócesis ha distribuido guías legales en español — "Conoce Tus Derechos" — durante los servicios dominicales. Los voluntarios de ministerios como Estrella Del Paso, un ministerio cristiano de asistencia legal, han pasado sus talleres a formato virtual para proteger la identidad de los asistentes.

En Dallas-Fort Worth, iglesias evangélicas y congregaciones protestantes mainline han formado lo que llaman "cadenas de oración y protección" — cuando una congregación recibe reportes de actividad de ICE en su área, alerta a las demás. No es intelligence — es cuidado mutuo.

No Es Solo Católico — Es Tejano

Es importante entender que este movimiento no es denominacional. Es cultural.

"La iglesia para nosotros no es solo donde rezamos," explica la Hermana María Elena González, que trabaja con comunidades migrantes en Brownsville. "Es donde bautizamos a los bebés, donde nos casamos, donde hacemos las quinceañeras, donde velamos a nuestros muertos. Tocar la iglesia es tocar todo."

Congregaciones evangélicas que normalmente no se coordinan con la Iglesia Católica están encontrando terreno común. Pastores pentecostales están hablando con sacerdotes. Ministros bautistas están sentándose con líderes de iglesias no-denominacionales. El mensaje es claro: la fe no tiene border wall.

Esta solidaridad interfaith también ha atraído a comunidades de otras tradiciones religiosas. Sinagogas en Houston y Austin han ofrecido sus espacios para reuniones comunitarias, y algunas congregaciones protestantes progresistas han declarado públicamente que sus puertas permanecen abiertas para cualquier persona que busque refugio espiritual.

Lo Que Dice la Ley

Aquí los facts: a pesar de la eliminación de la política de "lugares sensibles," ICE todavía necesita una orden judicial firmada por un juez para entrar a propiedad privada. Eso incluye iglesias. Una orden administrativa de ICE — esas hojas que a veces muestran los agentes — no es lo mismo que una warrant judicial.

Organizaciones como el ACLU, la Coalición Nacional Contra la Censura, y grupos legales católicos como Catholic Charities están recordándole a las comunidades que tienen derechos. El miedo es real, pero los derechos también.

Si un agente de ICE llega a tu iglesia, la recomendación legal es clara:

No abras la puerta interior sin ver una orden judicial. Documenta todo — video, nombres, números de placa. Llama a tu línea legal comunitaria. Y recuerda: estar en una iglesia no es un crimen.

Domingo de Resiliencia

Este domingo, en cientos de iglesias por todo Texas, las familias se van a juntar — con miedo, sí, pero también con algo más fuerte. La fe que nos ha sostenido por generaciones no se detiene por una política federal.

"Nos pueden quitar la regla," dice el pastor Castaños, "pero no nos pueden quitar la fe. Y mientras haya fe, habrá iglesia. Y mientras haya iglesia, habrá comunidad."

Somos Texas. Somos La Verdad.


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