In the southwest side of Houston, volunteers from different churches show up on Saturday mornings — Catholics, Pentecostals, Baptists, all working together. Some people think that's controversial, pero la mayoría de Houston know better. Faith sin obra es fe muerta, like the scripture says. And in Houston's neighborhoods, work speaks every language.
Cada sábado por la mañana, antes de que el sol calienta demasiado, un grupo de voluntarios se reúne en el estacionamiento de St. Laurence Catholic Church en el suroeste de Houston. Traen guantes de trabajo, botas, y termos de café. Algunos vienen de la misa de las siete. Otros llegan directamente desde sus casas en los vecindarios de Alief y Sharpstown, donde vive una de las comunidades más diversas y trabajadoras de Texas.
La tarea del día: pintar la casa de doña Esperanza Garza, de 74 años, que lleva tres años sin poder subirse a una escalera desde que le operaron la rodilla.
"La iglesia me enseñó que fe sin obras es fe muerta," dice el padre Marco Villanueva, párroco de St. Laurence, mientras distribuye brochas. "Pero en Houston aprendes algo más: que las obras se hacen mejor en compañía."
Esa compañía, cada vez más, incluye a vecinos de otros templos y tradiciones. En los últimos años, una red informal de comunidades de fe en el suroeste de Houston ha ido tejiendo colaboraciones concretas — reparación de viviendas, distribución de alimentos, clínicas de salud — que trascienden diferencias doctrinales y se anclan en una convicción compartida: que servir al prójimo es una obligación, no una opción.
Un barrio, muchas casas de oración
El área de Alief, en el suroeste de Houston, es quizás el rincón más diverso de una ciudad famosa por su diversidad. En un radio de pocas millas coexisten parroquias católicas con décadas de historia, iglesias pentecostales de habla española, comunidades budistas vietnamitas, templos hindúes, y centros comunitarios de distintas tradiciones de fe.
Entre ellos, el Centro Islámico — la sede expandida de IslamInSpanish, inaugurada en noviembre de 2024 — ocupa un espacio particular en este mosaico. Con más de 10,000 pies cuadrados, el centro ofrece programas educativos en español, clases de inglés, y servicios sociales dirigidos principalmente a la comunidad latina del área.
"Nos sorprendió cuántas personas hispanas viven en estos vecindarios y no tienen acceso a servicios básicos en su idioma," dice Sandra Rodríguez, coordinadora de programas del Centro Islámico. "Eso nos dio una misión muy concreta."
Para el padre Villanueva, que lleva doce años en la misma zona, la llegada de nuevos actores comunitarios ha sido bienvenida. "Houston tiene muchas necesidades. Ninguna organización, ninguna iglesia, puede sola. Lo que importa es que alguien esté ahí para el que necesita."
El lenguaje del trabajo concreto
La colaboración entre comunidades de fe en Houston rara vez nace de grandes declaraciones. Nace del trabajo concreto.
Cuando el huracán Beryl azotó el área metropolitana en julio de 2024, dejando a cientos de familias sin electricidad durante semanas, los grupos de distribución de alimentos operaron sin preguntar a qué iglesia o templo pertenecían los voluntarios. Parroquias católicas, iglesias bautistas, y centros comunitarios del área de Alief repartieron comida, agua, y hielo en los mismos estacionamientos, con frecuencia hombro a hombro.
"En esa semana no hubo tiempo para presentaciones," recuerda María Guadalupe Torres, voluntaria de Catholic Charities de Houston. "Solo había cajas que cargar y familias que esperaban. Aprendí más sobre mis vecinos en esos días que en años de vivir aquí."
Esa experiencia dejó relaciones que han durado. Varios grupos que se conocieron durante la emergencia mantienen ahora un grupo de WhatsApp informal donde comparten información sobre familias con necesidades, oportunidades de voluntariado, y recursos disponibles.
Construir casas, construir puentes
En el área metropolitana de Dallas, la organización Richardson Area Interfaith Habitat (RAIH) lleva años formalizando este tipo de colaboración. Cada primavera, grupos de distintas tradiciones de fe — incluyendo congregaciones católicas, iglesias protestantes, sinagogas, y comunidades de otras tradiciones — se unen para construir viviendas para familias de bajos recursos bajo el paraguas de Habitat for Humanity.
"No nos reunimos para hablar de teología," dice uno de los coordinadores de RAIH. "Nos reunimos con martillos y clavos. Eso es suficiente."
El modelo inspira a líderes comunitarios en Houston, donde Habitat for Humanity Greater Houston ha profundizado su programa de fe a lo largo de los últimos años. Este año, la organización espera completar más de dos docenas de viviendas con ayuda de voluntarios de comunidades religiosas diversas.
Para doña Esperanza Garza, cuya casa en Alief fue repintada un sábado de marzo por voluntarios de distintos orígenes, la teología importa menos que el resultado.
"Me dijeron que venían de distintas partes," dice, mirando las paredes recién pintadas de su sala. "Yo solo sé que trabajaron duro y que al final rezamos juntos antes de irse. Eso me bastó."
Fe de todo tipo, Texas de siempre
En San Antonio, el Interfaith Summit de junio de 2025 reunió a líderes religiosos de decenas de tradiciones bajo el tema "La compasión como respuesta." La convocatoria fue organizada por un comité interdenominacional e incluyó desde obispos católicos hasta ministros evangélicos, rabinos, y líderes de otras comunidades de fe establecidas en la ciudad.
El mensaje central fue sencillo: que la compasión no es patrimonio de una tradición, sino el punto de encuentro de todas.
"Texas siempre ha sido tierra de gente trabajadora y gente de fe," dijo uno de los oradores. "Lo que estamos descubriendo es que esas dos cosas, trabajo y fe, son el idioma común que ya hablamos todos."
Para el padre Villanueva, esa idea resuena con lo que ve cada sábado en el estacionamiento de su parroquia.
"Mis feligreses preguntan a veces si es correcto trabajar con personas de otras creencias," dice. "Yo les digo: ¿Jesús preguntó a quién iba a sanar antes de sanar? La respuesta está en el evangelio. Y también está en este barrio."
La Verdad Tejana cubre las comunidades de fe de Texas como parte de su compromiso con el periodismo comunitario que refleja la vida real de los tejanos.
📲 Resumen para WhatsApp: Cada sábado, voluntarios de distintas iglesias y comunidades de fe del suroeste de Houston se unen para reparar casas, repartir alimentos, y ayudar a vecinos en necesidad. Desde Alief hasta Richardson y San Antonio, las comunidades religiosas de Texas están descubriendo que el trabajo concreto — construir, pintar, alimentar — es el lenguaje que todos comparten. La fe que se queda en las palabras no llega a doña Esperanza. La que llega con brochas y guantes, sí. 🙏🏽🏡