Un año después de los aranceles de Trump, los negocios pequeños de Texas están al borde. Más de $26 mil millones en impuestos a importaciones han caído sobre el estado, y los que más sufren son las tiendas de barrio que no pueden absorber los costos como Walmart o Amazon. La Corte Suprema dijo que algunos aranceles son ilegales — pero los cheques de reembolso todavía no llegan.

El Precio de "Liberation Day"

Se cumple un año del llamado "Liberation Day" — el 2 de abril de 2025, cuando la administración Trump impuso aranceles masivos que cambiaron las reglas del comercio internacional. Y para los negocios pequeños de Texas, especialmente los que son propiedad de familias latinas, el golpe ha sido devastador.

Los números no mienten: según la Tax Foundation, los negocios tejanos han pagado al menos $26 mil millones en aranceles presidenciales entre marzo 2025 y enero 2026. Eso es un promedio de $1,500 adicionales por hogar en todo el país — dinero que sale directamente del bolsillo de las familias trabajadoras.

"No Estamos Creciendo — Estamos Sobreviviendo"

La realidad en las calles de Houston, San Antonio y el Valle del Río Grande es que los negocios pequeños no están innovando ni contratando. Están sobreviviendo.

Misfit Toys, una tienda familiar en Houston, es un ejemplo que duele. Como reportó Houston Public Media, una mesa importada de la India ahora cuesta 50% más que antes de los aranceles. Una silla — casi 90% más cara. Para una tienda mom-and-pop, no hay manera de absorber esos costos como lo hacen Target o Amazon. La única opción es subir precios — y perder clientes.

"El último año no ha sido de crecimiento," dice la National Federation of Independent Business. "Ha sido de drenar ahorros, tomar deuda, despedir empleados y cortar líneas de productos solo para mantener las puertas abiertas."

La Corte Suprema Dijo No — Pero los Cheques No Llegan

En febrero de 2026, la Corte Suprema de Estados Unidos emitió un fallo histórico: el presidente no tiene autoridad para imponer ciertos aranceles bajo la Section 122. El tribunal ordenó que la administración emita reembolsos a los negocios afectados.

Pero a más de dos meses del fallo, los negocios tejanos siguen esperando sus cheques. Para muchos, ese dinero es la diferencia entre cerrar o seguir operando.

El Impacto en la Comunidad Tejana

Los aranceles no discriminan, pero golpean más duro a quien tiene menos colchón financiero. Las tiendas latinas en el Valle, las panaderías en el West Side de San Antonio, los talleres mecánicos en el East End de Houston — todos dependen de partes, materiales y productos que ahora cuestan significativamente más.

El Texas Comptroller ha reportado un crecimiento más lento en ingresos fiscales desde finales de 2024, una tendencia que los economistas atribuyen directamente a la incertidumbre comercial.

Y mientras los negocios grandes tienen equipos legales y cadenas de suministro globales para adaptarse, el dueño de una carnicería en Brownsville o una tienda de ropa en Laredo simplemente ve cómo sus márgenes desaparecen.

Lo Que Viene

El panorama sigue incierto. Aunque la Corte Suprema invalidó algunos aranceles, otros siguen vigentes. El Court of International Trade escuchó argumentos orales el 10 de abril sobre el surcharge de Section 122, y un fallo podría llegar en días.

Para las familias tejanas, la pregunta es simple: ¿cuánto más podemos aguantar?

Lo que queda claro es que los aranceles no son un concepto abstracto de política comercial. Son el precio más alto en la carnicería, el costo extra en las partes del carro, la renta que sube porque el landlord también está pagando más por todo.

Un año después, "Liberation Day" se siente como todo menos liberación para los negocios de nuestra comunidad.


Fuentes: Tax Foundation, Houston Public Media, NPR, Spectrum News