📲 Para compartir: Ya pasó un año del "Liberation Day" de Trump y los aranceles le han costado a negocios tejanos $28 mil millones. Los aguacates, el café, y las frutas ya subieron de precio. La Corte Suprema dijo que fueron ilegales — pero los reembolsos no llegan y Trump ya anunció nuevos aranceles.


Cuando Donald Trump anunció el "Liberation Day" el 2 de abril de 2025, prometió que los aranceles iban a proteger a los trabajadores americanos y traer de vuelta la manufactura. Un año después, la pregunta que se hace cualquier familia tejana que va al H-E-B o al Fiesta es más simple: ¿por qué todo cuesta más?

La respuesta está en los números. Según datos del Tax Foundation, importadores basados en Texas han pagado $28 mil millones en aranceles entre marzo de 2025 y febrero de 2026. Esos costos no se quedan en la frontera — llegan directo a la caja registradora.

Lo Que Cambió en Tu Carrito del Súper

Los precios de los alimentos han subido 2.8% solamente por efecto de los aranceles del 2025, según un estudio de la Universidad de Harvard que ha rastreado los precios desde que empezaron las tarifas. Las frutas y verduras frescas — lo que más compra la comunidad latina — subieron 4%.

El café, el té, las especias, los aguacates, los tomates — los básicos de cualquier cocina tejana — están entre los productos más golpeados. No es una coincidencia que sean productos importados de México, Centroamérica, y Asia.

Para una familia de cuatro personas en el Valle del Río Grande o en el lado sur de Houston, donde el ingreso promedio ya está por debajo de la media estatal, un aumento del 4% en frutas y verduras no es un número abstracto. Es la diferencia entre comprar aguacates para el fin de semana o no.

Los Pequeños Negocios Que Están Pagando el Precio

Daniel Rivera, dueño de Misfit Toys en Houston, le dijo a Houston Public Media que ha tenido que reducir drásticamente sus importaciones de China y Japón. Los costos de importación se duplicaron en algunos productos, y los márgenes de ganancia desaparecieron.

No es un caso aislado. Across Texas, miles de pequeños negocios — tiendas de ropa, importadoras, talleres mecánicos que dependen de partes importadas, restaurantes que compran ingredientes del otro lado — están absorbiendo costos que no pueden pasar completamente al cliente sin perderlo.

Las tienditas del barrio, las carnicerías, los puestos del flea market — esos negocios que son el corazón económico de las comunidades latinas en Texas — no tienen el poder de negociación de Walmart o Amazon. Ellos pagan el precio completo.

La Corte Suprema Dijo Que Fueron Ilegales — Pero el Dinero No Regresa

En una decisión histórica, la Corte Suprema de Estados Unidos determinó que varios de los aranceles del "Liberation Day" fueron impuestos ilegalmente. El Tribunal de Comercio Internacional ordenó que se devuelvan los cobros a las empresas afectadas.

Pero hasta ahora, la administración Trump no ha emitido un solo reembolso. Y el presidente ya anunció que planea imponer nuevos aranceles para reemplazar los que la Corte anuló.

Para los negocios tejanos que pagaron millones en tarifas ilegales, la promesa de un reembolso que nunca llega es como un cheque sin fondos.

¿Quién Gana Con Esto?

El argumento original era que los aranceles iban a proteger la manufactura americana. Pero Texas no es Michigan. La economía tejana depende del comercio internacional — especialmente con México, el socio comercial número uno del estado.

Según el Council on Foreign Relations, un año después del "Liberation Day," los expertos coinciden: los aranceles no han revivido la manufactura americana ni han reducido el déficit comercial. Lo que sí han hecho es subir los precios para las familias, apretar a los pequeños negocios, y crear incertidumbre económica.

En Texas, donde el comercio con México genera empleos en logística, transporte, agricultura, y manufactura a lo largo de toda la frontera, los aranceles no protegen — destruyen.

Lo Que Viene

El panorama no mejora. Trump ha señalado que impondrá una nueva ronda de aranceles, posiblemente más agresiva que la anterior, para compensar lo que la Corte le tumbó. Y con el Congreso de regreso la próxima semana, no hay señales de que nadie en Washington esté pensando en cómo proteger a las familias tejanas del golpe.

Mientras tanto, los precios en el súper no van a bajar solos. Y la carnicería de la esquina no tiene un ejército de lobbyistas en D.C. peleando por ella.

La única protección real es la información. Saber de dónde viene el golpe, quién lo causó, y quién debería rendir cuentas.

Fuentes: Houston Public Media, Tax Foundation, Council on Foreign Relations, Spectrum News, Harvard Pricing Lab